Prevenir el dolor de pezones

El adecuado manejo del dolor en el pezón es fundamental durante la Lactancia, ya que se presenta en el 34-96% de las madres, y hasta un tercio de las que lo sufren, puede cambiar a métodos de alimentación alternativos. 

Existe mucha controversia sobre cuáles son las medidas con eficacia demostrada para prevenir y tratar el dolor y las lesiones de pezones, abundando los consejos bienintencionados sin base científica. 

Para intentar esclarecer esta controversia, quiero compartir con vosotros los resultados principales del mejor trabajo que conozco en este sentido, que es una revisión sistemática del Instituto Joanna Briggs, publicada en el año 2003. En primer lugar, vamos a revisar las medidas para prevenir el dolor y las lesiones en el pezón. 
Elaboración propia a partir de la Revisión Sistemática del Instituto Joanna Briggs.


Formación (adjunto el enlace con el resumen del artículo porque en la revisión sistemática no he entendido bien los resultados del estudio)
Un ensayo clínico comparó la formación habitual durante el embarazo frente a la formación impartida en sesiones individuales durante las primeras 24 horas postparto. 
El grupo en el que la formación se realizó de forma individual, tenía menos dolor de pezón el 2º y 3er día postparto, pero esta diferencia no se mantuvo en el tiempo. No hubo diferencias en cuanto a las lesiones de pezón. 
Los autores no encontraron diferencias significativas en las tasas de Lactancia entre ambos grupos, aunque se observó una tendencia a una menor tasa de Lactancia en el grupo de formación individual. 
Las mujeres que recibieron formación individual se mostraban menos satisfechas con la lactancia a los 3 y 6 meses, aunque una medición global no encontró diferencias en cuanto a la satisfacción entre ambos grupos. 

Compresas de infusiones versus compresas de agua tibia versus leche materna versus formación 
En un ensayo clínico se compararon estas cuatro intervenciones, realizadas cuatro veces al día después del amamantamiento. 
Dolor en el pezón: las madres que se aplicaron leche materna después de la toma obtuvieron las puntuaciones más altas de dolor, mientras que las madres que se aplicaron compresas de agua tibia tuvieron menores puntuaciones de dolor, aunque no sabemos si los resultados fueron significativos estadísticamente.
Lesiones en el pezón: no se encontraron diferencias significativas. 

Compresas de agua tibia versus leche materna versus formación versus lanolina 
Dolor en el pezón: Todos los grupos experimentaron más dolor en el día 4, mientras que las madres que se aplicaron compresas de agua tibia experimentaron menos dolor los días 7 y 14. 
Lesiones en el pezón: no se encontraron diferencias significativas. 
La tasa de Lactancia a las seis semanas era similar en todos los grupos. 
Los autores concluyen que ninguno de los agentes de uso tópico era superior a los demás. 

Compresas tibias versus leche materna versus no tratamiento: 
Las mujeres que mantuvieron sus pezones limpios y secos (grupo sin tratamiento) tuvieron más grietas el primer día postparto y menos entre el 2º y el 10º día. 
Los autores afirman que las grietas desaparecieron antes en las mujeres que se aplicaron leche materna (aunque tuvieran más grietas entre el 2º y el 10º día, éstas desaparecieron antes). 
El dolor fue similar en los tres grupos, y máximo al tercer día. 
Fuente: Instituto Joanna Briggs.

Lanolina hidratada versus leche materna: 
En este estudio se utilizó una lanolina hidratada, con pesticidas en su composición, que ha sido retirada del mercado, por lo que los resultados no son valorables. 
En ambos grupos, el máximo dolor se presentó a los tres días postparto. 
Todas las madres participantes en el estudio tuvieron lesiones en el pezón, siendo el enrojecimiento de la areola la más frecuente. 
Fuente: Instituto Joanna Briggs.
Las madres participantes prepararon sus pezones durante el embarazo, por lo que los resultados pueden estar alterados. 
Los autores observaron que a mayor tensión mamaria durante la subida de la leche, mayor riesgo de lesiones. 


Agua versus clorhexidina (aplicadas ambas mediante aerosoles): 
Dolor en el pezón: en ambos grupos se redujo el dolor en las madres que sufrían dolor leve entre las semanas 1 y 4. La reducción de las molestias generales fue mucho mayor en el grupo que se trató con clorhexidina que en el que se trató con agua destilada.
Lesiones: en ambos grupos se redujo la incidencia de lesiones en el pezón desde el día 1 al día 4 de forma significativa.  
49 madres interrumpieron la Lactancia antes de finalizar el estudio, que era de cuatro semanas de duración. 18/100 madres en el grupo clorhexidina, de las cuales, 3 lo hicieron por dolor y lesiones; y 31/100 madres en el grupo agua, de las que 11 lo hicieron por dolor y lesiones. 

Aerosolores con o sin ungüentos versus sin tratamiento (tampoco físicos o mecánicos como escudos aireadores o pezoneras): 
Fuente: Instituto Joanna Briggs.
Dolor: todas las madres sufrieron dolor, aunque el uso del chupete y del biberón estaban asociados a un mayor dolor de pezones.
El 34% de las madres que usó aerosolores con o sin ungüentos tuvo lesiones en el pezón, frente al 27% del grupo sin tratamiento. 
En el momento del alta, la mayoría de lactantes recibía lactancia materna. Sin embargo, a las dos semanas, sólo el 20-21% de las madres continuaba con la Lactancia. Los autores afirman que en ningún caso la interrupción de la Lactancia se debió a la presencia de irritación en el pezón. Los resultados de este estudio sugieren que aplicar aerosolores no tiene que ser más beneficioso que no aplicar ningún tratamiento. 

Apósitos transparentes versus sin tratamiento (adjunto el enlace con el resumen del artículo porque en la revisión sistemática no he entendido bien los resultados del estudio)
La aplicación de apósitos transparentes durante la primera semana de Lactancia parece asociarse a una mejoría limitada de las lesiones. La superficie de la escara disminuye de forma significativa. No hay diferencias en cuanto al eritema o la gravedad de las grietas. 
El dolor disminuye de forma significativa. La retirada del apósito puede producir molestias, y esto puede explicar una tasa de abandono del tratamiento del 16% (las mujeres dejan de usar los apósitos). 

Fuente: Instituto Joanna Briggs.
Dra. Rocío Martín-Gil Parra 
Consulta Médica de Lactancia 
968 243059